Un minuto con Pedro Villar Sánchez

…Sobre todo disfrutaba con las palabras de la lluvia. Cada gota era un regalo secreto que las nubes dejaban a su paso ofreciéndole una música diferente al golpear las piedras, los tejados o las hojas de los árboles. Jugaba entonces a distinguir e inventar palabras, a recogerlas en su cuaderno y a imaginar la historia que le traía una tormenta, el viento húmedo del mar o las golondrinas. Pero su padre, hombre serio, veía a Nino escribir y le daba siempre el mismo consejo:
–Presta atención al ganado. Las letras no dan de comer, las palabras se las lleva el viento…
Hoy entrevistamos al escritor Pedro Villar Sánchez, y nos habla de su último trabajo…El Pastor de nubes de Kalandraka,  acompañado de las bellísimas ilustraciones de Miguel Angel Díez.

Un minuto con Pedro Villar Sánchez

…Sobre todo disfrutaba con las palabras de la lluvia. Cada gota era un regalo secreto que las nubes dejaban a su paso ofreciéndole una música diferente al golpear las piedras, los tejados o las hojas de los árboles. Jugaba entonces a distinguir e inventar palabras, a recogerlas en su cuaderno y a imaginar la historia que le traía una tormenta, el viento húmedo del mar o las golondrinas. Pero su padre, hombre serio, veía a Nino escribir y le daba siempre el mismo consejo:
–Presta atención al ganado. Las letras no dan de comer, las palabras se las lleva el viento…
Hoy entrevistamos al escritor Pedro Villar Sánchez, y nos habla de su último trabajo…El Pastor de nubes de Kalandraka,  acompañado de las bellísimas ilustraciones de Miguel Angel Díez.